Pobreza y Hambre: Aumentan las demandas por comida en las organizaciones barriales

Luego de conocerse el informe del Observatorio del Derecho Social de la UCA y el de UNICEF con datos alarmantes sobre pobreza, alimentación y habitabilidad en los más chicos, la Integrante del Espacio de Niñez y Territorio. Secretaria de Género de la CTA Autónoma Capital, Clarisa Gambera, reflexionó sobre la situación en Sobre la Hora. «Esto que parece medio de la prensa del día, que elegimos si comemos al mediodía o a la noche es la realidad» afirmó.

Señaló que los informes «dan cuenta del crecimiento de una pobreza multidimensional que no solo habla del acceso a una canasta básica de consumo sino de la falta de acceso de los chicos y las chicas a una serie de derechos que tienen que ver con el desarrollo humano básico» como la educación, la salud, al juego y a vivir en una vivienda digna, un barrio habitable con los accesos a servicios. «Incluso, a estar atravesando una situación gravísima en relación a la seguridad alimentaria, la inseguridad alimentaria le dicen específicamente» por la baja en la calidad de la alimentación.

«Desde las Niñez y Territorio, y desde la CTA y las organizaciones territoriales compartimos la primera característización que es: aumentó la demanda por comida tanto en los comedores como en las organizaciones» declaró Gambera, además de que «ahora vienen los tapers para llevar algo a la casas porque no hay comida».

«Por ejemplo, las mamás con las que trabajamos, chicas jóvenes con hijos, tratan de no comer al mediodía para que eso quede a la noche y mientras los chicos están en el comedor de la escuela. Por ahí para repartir lo poco que queda en la noche, cuando están todos comiendo, entonces se saltean las comidas. ¿Qué estamos haciendo? multiplicando la posibilidad, estirando la olla. Lo que pasa es que esto trae otra dificultad que es esta cuestión de que nos pasamos comiendo harina y fideos y tampoco tenemos como cubrir la demanda de los nutrientes que los pibes sí necesitarían para tener una vida más saludables».

«La realidad es que las familias tienen menos empleo, que hay menos dinero circulando en los barrios, que esto deteriora la economía barrial» donde hay «changas» en negro bancadas por la clase media, o producciones barriales que requieren inversiones. «La realidad es que la precarización de la vida de todas estas personas, sumale que hay que viajar en colectivo, la verdad es que cada casa tiene mucha menos comida que la que tenía antes y no suele comprar lo mínimo» afirmó.

[AUDIO] Sobre la Hora – Cooperativa la 770 – 27 de Marzo de 2019