“Paritaria sin techo (a dos aguas)”, por Gabriel Fernández

Una trama secreta, aunque bien visible. Paritarias sin techo (a dos aguas)

Por Gabriel Fernández (conductor de “Terapia de Grupo”)

Moyano y Barrionuevo, dos sindicalistas que no aceptarán el 27%.

Moyano y Barrionuevo, dos sindicalistas que no aceptarán el 27%.

Desde hace tiempo varios delegados sindicales paritarios nos cuentan sobre el decurso de las negociaciones con los representantes de las cámaras empresariales. Los planteos, los argumentos, las discusiones, los pasillos, los momentos de acuerdo.

A excepción de aceiteros (36 por ciento) los pactos en las negociaciones colectivas han sido aceptados y homologados por el gobierno nacional. Según la narración de los protagonistas directos, el resultado de estas discusiones surge de varios factores que vale indicar.

El panorama económico general, el freno patronal a las exigencias obreras, la capacidad de presión de los sindicatos involucrados. Salvo el caso citado, las alzas dispuestas en el resto de los sectores contiene esos elementos.
Bien. El paro de ayer fue realizado bajo la bandera “paritarias sin techo” además del consabido “impuesto al salario” sobre el que se ha hablado mucho. Lo realizaron dos gremios, el transportista y el ferroviario. Lo presentaron públicamente cuatro dirigentes sin capacidad concreta para llevarlo adelante pero con una política antioficial. Lo agitaron medios corporativos concentrados. Lo respaldaron empresarios opositores.

¿Nos sigue? Para no quebrar la razón, intentemos pensar juntos. Los empresarios opositores y los medios de comunicación monopólicos ¿están dispuestos a promover un aumento salarial elevado e integral para todos los trabajadores argentinos, incluidos los propios?

Tanto los dirigentes que hablan en nombre de los dos sindicatos que hicieron la huelga como los medios indicados –básicamente La Nación, Clarín y satélites- señalan enfáticamente la inflación registrada en el país. ¿Están dispuestos a denunciar a los empresarios formadores de precios que vuelcan esos aumentos sobre la canasta familiar?
Esos dirigentes, esos grupos comunicacionales, han condenado la acción gubernamental por los Precios Cuidados. Los empresarios opositores han denunciado el autoritarismo oficial al negarse a los aumentos de precios y a la actualización de tarifas de servicios públicos. ¿Entonces?

Clarifiquemos esta oscuridad. En primer lugar, Fernandez (choferes) y Maturano (ferroviarios) hacen el papel de tropa de Moyano (camioneros), Venegas (rurales), Barrionuevo (gastronómicos) y Micheli (estatales) quienes sin capacidad convocante alguna utilizan el escenario para lanzar ditirambos e ironías contra el gobierno nacional.

Luego, estos cuatro dirigentes asentados en las medidas de fuerza de los otros dos, responsabilizan al gobierno tanto por el techo paritario –que en realidad negocian los delegados sindicales con los representantes patronales- como por el alza de precios –que concretan los empresarios cada vez que existe una mejora salarial.

A continuación, los dirigentes señalados y los medios concentrados condenan al gobierno nacional por la suba de precios. Acto seguido, los empresarios opositores, se quejan por la insistencia oficial en controlar esas alzas y sostener un límite en las tarifas.

Es evidente que en todo este panorama quienes se encuentran fuera de la carretera o las vías adecuadas son los dos sindicatos que realizaron efectivamente la medida de fuerza: choferes y ferroviarios. Tienen derecho a reclamar un tres por ciento más en los acuerdos salariales, claro que sí. Pero sus “amigos” no están interesados en eso.

El resto de los protagonistas –quienes hablan en su nombre, quienes los difunden y quienes los respaldan- saben a qué juegan: la generación de malestar para limar al gobierno nacional. Estas tres franjas necesitan que cualquier aumento en los sueldos se vuelque a los precios y que el gobierno no pueda controlar la inflación.

El objetivo es que la población promedio diga “así no se puede vivir” y emerjan de las oscuridades economistas salvadores con planes de ajuste que congelen las negociaciones paritarias y retomen la vieja e insana concepción de transferir recursos de los trabajadores hacia las firmas que lideran el mercado. Y de paso “liberen” las tarifas que el “control populista” impide volar.

Es evidente que una parte del movimiento obrero necesita un debate para adentro, muy profundo. Muy intenso.
Esta es la cuestión. Señoras y señores.

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