“UN AÑO PARA DESPEDIR SIN INDEMNIZACIÓN” por Hugo Presman

El año pasado el saludo de fin de año se titulaba “Rumbo al iceberg” Ahí se decía: “El gobierno después de la validación de sus políticas con casi el 42% de los votos, se siente que dejó una embarcación precaria y se subió al Titanic. Inicia su etapa refundacional y se propone concretar su “ir por todo”. Es fácil pronosticar un año próximo con fuerte conflictividad social. Mientras el gobierno siga teniendo la posibilidad de endeudarse, y no ocurra alguna crisis internacional que suspenda el flujo de dólares especulativos, el iceberg sólo estará en el horizonte como potente amenaza. Mientras ello ocurra en un tiempo impredecible, se va forjando una pesada herencia que costará levantarla a varias generaciones”.

Fue premonitorio. El iceberg apareció y el gobierno lo embistió. El nuevo año se presenta con dificultades enormes para ser optimistas. Será un año muy difícil donde la contienda electoral definirá si se sigue ensombreciendo el horizonte o se abre una limitada expectativa. Está prohibido caer en el desaliento.

Desaliento

Reitero el cuento sobre el desaliento que compartí en los últimos años, porque se repiten los momentos difíciles, en la línea del filósofo marxista Antonio Gramsci de “El pesimismo de la inteligencia y el optimismo de la voluntad”: “Se había corrido la voz de que el diablo, por fin dejaba el negocio. Y parece que era así nomás, porque en la puerta de su enorme mansión había un largo caballete con todas las herramientas del diablo a la venta. Y por ahí estaban los odios, las guerras, todo, todo ahí expuesto y los interesados preguntando precios. Así que un señor requería ¿cuánto me sale ésta guerra? Y por dos ¿Me hace precio? Y así estaba hasta que en un costado había una herramienta con forma de cuña, muy gastada, muy usada se veía. Así que este hombre le preguntó al diablo: Y esto ¿Qué es? ¡Ah! Mi amigo, le contestó el diablo eso, eso es el desaliento. Y ¿Cuánto cuesta? le preguntó el hombre. La respuesta lo dejó anonadado. Un despropósito el precio. Pero dígame porque tan caro. Sabe porque mi amigo, respondió con seguridad el diablo. Cuando a mí las otras herramientas ya no me dan resultado, yo apelo al desaliento. Yo con el desaliento, me meto en la persona y hago con ella lo que quiero. Bueno, el desaliento era tan, pero tan caro que el diablo no lo pudo vender, así que un consejo: anden con cuidado porque el desaliento sigue siendo propiedad del diablo“.

Brindis

Levanto la copa, desde la locomotora de “EL TREN” en Radio Cooperativa, que está en el aire desde hace más de quince años en forma ininterrumpida, desde las Notas de Actualidad que ya llevan 21 años, desde mi blog http://presmanhugo.blogspot.com , que ustedes tienen la gentileza de ingresar para ver, leer o escuchar desde hace más de 10 años, deseándoles que sigamos brindando por la vida, tal vez en los términos que lo expresaba Henri Bergson, filósofo francés, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1927: “El futuro no es lo que va a venir, sino lo que nosotros vamos a hacer”. O como lo expresaba Miguel Hernández, el notable poeta español, que murió apenas superados los treinta años en las cárceles franquista: “Una gota de pura valentía vale más que un océano cobarde”. O como puso Shakespeare en boca de uno de sus personajes: “La oscuridad más profunda es la que precede al amanecer”.

UN BRINDIS ESPECIAL POR LOS QUE LUCHAN, A LOS QUE MILITAN PARA CAMBIAR UNA SOCIEDAD CRECIENTEMENTE INJUSTA

MIENTRAS EL TÍTULO DE LA NOVELA DE ANDRÉS RIVERA “LA REVOLUCIÓN ES UN SUEÑO ETERNO” ALIENTE NUESTROS PASOS, LA UTOPÍA SE ACERCA DESDE EL HORIZONTE DONDE SUELE ALOJARSE.

Por Hugo Presman, conductor de “El Tren”