Luis Campos: «Es el peor momento para la industria automotriz»

El Coordinador del Observatorio del Derecho Social de la CTA Autónoma Luis Campos explicó en «Sobre la Hora» el motivo de las suspensiones y despidos en el sector. En ese sentido, detalló que «se acumuló un stock de autos que no pueden ser vendidos».

«El año pasado fue un año muy duro para la totalidad de los trabajadores, pero en particular para los trabajadores del sector público fue incluso más duro en materia de la evolución del salario real» debido a las que paritarias quedaron muy por debajo de la inflación tanto a nivel nacional como en las provincias. «En el 2018 estamos hablando de una caída superior al 10% del salario real, esto es, como si a valores del 2017, hubieras trabajado un mes gratis»
destacó.

En el acuerdo firmado con el FMI hay «una letra chica» que compromete a la Argentina a achicar el «gasto público». Esto lo hacen de tres maneras: «una es despedir trabajadores» aunque no es la principal utilizada, «sino la reducción salarial: ha habido un ajuste generalizado en el sector público» tanto nacionales, provinciales y municipales. Y además, señaló que se comenta que «ese ajuste todavía no es lo suficiente» por lo que buscan mayores recortes.

«Y un gran ajuste que todavía viene siendo maquillado, que todavía no quieren ponerlo de manifiesto, tiene que ver con una reforma profunda en el sistema previsional para ajustar aún más las prestaciones de los trabajadores y las trabajadoras que ya están en condiciones de jubilarse o ya están jubilados, o que podrían jubilarse en el futuro».

Caída de la industria automotriz:

El economista detalló que «una terminal más se sumó al esquema de suspensiones de trabajadores, en este caso fue Fiat, que ya venía trabajando en el esquema de tres días por semana», que implica que 2000 trabajadores cobrarán el 70% del salario durante un mes sin la obligatoriedad de prestar tareas. Esto se suma a las suspensiones que
se vienen registrando como las 500 rotativas cada 30 días en Volkswagen; las 1500 de Renault; las 1500 de Peugeot-Citroen; las 700 de Honda; las 500 de General Motors y las 500 de Iveco.

«Para que se den una idea en el primer bimestre del año, la caída en las ventas en comparación con el primer bimestre del año pasado, fue el 50%. En uno de los impactos que tuvo sobre el esquema de negocios del sector, es que se acumuló un stock de autos ya producidos que no pueden ser vendidos, y esto genera que en las concesionarias, están
llenas de autos y no le piden a las terminales porque no venden. Y esto se traduce en todo un sector que se para, y de hecho a la terminal le resulta anti-económico abrir la fábrica para producir autos que no tiene donde poner físicamente».

También se refirió al dato revelado en diciembre en el Indec sobre el uso de la capacidad instalada de la industria, que no supera el 25%. Campos explicó que a las empresas no les conviene despedir: «no es fácil enseñarle a un operario como manejar una máquina, en muchos casos robotizada entonces prefieren mandarlos a la casa». Sin embargo
el esquema de suspensiones se mantiene por poco tiempo si no se reactiva la industria.

[AUDIO] Sobre la Hora – Cooperativa la 770 – 07 de Marzo de 2019