Cristian Gordillo: «Nosotros somos parte de la solución energética del país”

El jueves 15 de febrero, en medio de la jornada de lucha encabezada por las CTA y el «triunvirato piquetero» de la CTEP, la CCC y Barrios de Pie, los trabajadores de Yacimientos Carboníferos Río Turbio llegaron desde una caravana a Buenos Aires y también realizaron protestas en Río Gallegos. El reclamo contra los más de 500 despedidos y el rechazo a la baja del convenio colectivo de trabajo.

«Sobre la Hora» invitó a Cristian Gordillo, Secretario Adjunto, y a César Ibañez, Secretario Gremial de la Seccional de ATE en Río Turbiopara explicar en primera persona lo que se está viviendo en la emblemática mina de Santa Cruz. «Somos una villa minera», expresó Gordillo, ya que la actividad minera no solo motoriza a Río Turbio, sino que también a localidades aledañas, por lo que la mina «es la columna vertebral de la economía, es nuestra madre, es nuestro ADN, nuestra cultura, nuestra forma de vivir porque el pueblo nace exclusivamente porque hay carbón».

El secretario adjunto de ATE comentó que en la zona viven unas 35.000 personas, y que en la mina hay 3000 trabajadores que están siendo afectados por las medidas del gobierno. «Somos lejanos y somos cercanos, porque dependemos directamente del Estado», expresó Gordillo, y argumentó que todas las decisiones en política económica y en lo que tenga que ver con minería y energía, afecta directamente a la mina y a la planta de trabajadores.

Los trabajadores se movilizaron hasta Buenos Aires para «romper un poco ese cerco mediático que hay alrededor de los trabajadores, de la lucha de los pueblos», comentó el gremialista, porque si bien hay un conflicto central con el gobierno de Mauricio Macri se deja de lado la memoria de los trabajadores. «Nuestra historia minera se basa en luchas», afirmó. Gordillo comparó el problema con la última ola neoliberal sufrida en los ‘90 que «lamentablemente nos dejó un saldo catastrófico de 14 compañeros que murieron en la mina» luego del vaciamiento llevado a cabo por la concesión anterior de Sergio Taselli.

Una empresa que no produce dinero, sino energía

Ibañez aclaró que desde la seccional de ATE Río Turbio «no compartimos son las políticas de ajuste y las políticas neoliberales capitalistas que existen hoy en día en nuestro país» porque la Mina tiene capacidad para producir más energía. El Secretario Gremial de la describió que hay una usina de 240 megas, uno de los módulos de 220 megas, que están al 20% de su finalización, «o sea podemos empezar a vender energía, a producir carbón».

También desmintió la versión de los medios de que la mina no produce, ya que están en etapa de preparación: «el que conoce realmente la mina sabe que hay que prepararse en mina, todos los días se ponen en riesgo vidas humanas», esclareció Ibañez, a lo que luego Gordillo agregó que «no es una mina que produce, porque estamos en etapa de preparación, hay varias etapas en una mina, etapas productivas, etapas de preparación, etapas de expansión».

De esta manera, explicaron los delegados, que se aspira a generar la cantidad de carbón que se necesita para la etapa de producción, por lo que la empresa se busca poner en valor el carbón, porque si bien el precio de venta es bajo, al transformarlo en energía se le da un valor agregado y sirve para el desarrollo energético soberano. «Nosotros decimos que es una inversión, que hace la gente en nuestra mina para producir energía para cuatro provincias», afirmó Gordillo.

Los secretarios de ATE Río Turbio describieron que la visión estratégica para el futuro es generar trabajo mediante el impulso a la industria y al trabajo. «Y qué mejor que generar trabajo e industria es teniendo energía barata con un recurso que es nuestro», valoró Gordillo. Y subrayó que no es una empresa que va a generar ganancias, «va a generar energía, y esa energía va a generar trabajo y dinero».

Una concepción ideológica

Los secretarios de ATE narraron qué significa trabajar en la mina, vivir en una comunidad atravesada por la producción del yacimiento. «Te enamorás de la mina, te enamorás del trabajo minero, hay otro tipo de labores y tiene otras cosas de la vida», reconoció Gordillo y comentó que hay profesionales de otras áreas, ingenieros, músicos, profesores que trabajan en la mina. «Nosotros tenemos gente mutilada, sin piernas, gente que queda sorda, gente que queda ciega, sin brazos, o sea se genera un vínculo tal de hermandad ahí dentro en mina, que es muy raro de describirlo y eso hace que vos te enamores de tu laburo, y que sea tan fuerte ese amor a tu trabajo que lo vas a defender a muerte», declaró.

«Ya es una concepción ideológica, algunos piensan que hasta filosófica de nuestra cuestión minera», dijo el secretario adjunto de ATE quien tiene una tradición minera en la familia.

Ibáñez explicó los distintos trabajos que se realizan, tanto dentro como fuera de la mina. «Yo particularmente, soy maquinista, chofer de vehículos pesados», contó, y que hay otra área de transporte de personal entra hasta cierta parte habilitada vehículos, y luego los operarios deben adentrarse por las galerías, en el interior de la mina unos 2 km. más para llegar a su puesto laboral. «Estamos hablando de 7000 m. bajo tierra, que nuestros trabajadores mineros están día a día arriesgando su vida». También se refirió al ‘silencio’ que hay dentro de las galerías: «Es un silencio que a la larga hace tanto ruido, cuando nos tocan, cuando nos tocan nuestros derechos, cuando nosotros respondemos al 100%».

La representación política

Por otro lado Ibañez protestó que cuando el actual diputado Eduardo Costa hizo la campaña con el interventor Omar Zeidan, los funcionarios halagaban el trabajo de los mineros pero un mes después de las elecciones comenzaron los despidos. «Prácticamente es una masacre social lo que va a pasar, es un crimen social lo que están haciendo», disparó Ibañez, y afirmó que «están jugando con dos comunidades y con los platos de comida de 3000, 4000 chicos«. «Somos muy duros, pero nuestros compañeros se rompieron el culo laburando y les pagaron con mierda», sentenció.

Por último, manifestaron que el gobierno «utiliza algunos medios o algunas formas que nos hacen recordar a una etapa muy oscura de la Argentina» refiriéndose a las listas, persecución ideológica, campañas de miedo, de hostigamiento. «En nuestro pueblo, el clima se enrareció tanto que hay algo que se generó, mezcla de miedo, odio, bronca, incertidumbre, paranoia colectiva», comentó Gordillo.

Pidieron atención sicológica para los despedidos, «porque la verdad es que saber que no vas a tener para darle de comer a tu familia, el nocaut que te deja en ese momento de decirte que te quedaste sin laburo, por más que hayas sido una persona que haya laburado desde cada día», dijo el secretario adjunto de ATE. Así afirmó: «Ante la lucha que le vamos a dar a este gobierno, no le vamos a dar el brazo a torcer, porque nosotros creemos y confiamos en los trabajadores mineros y en la soberanía de nuestros pueblos».

[AUDIO] Sobre la Hora – Cooperativa la 770 – 15 de Febrero de 2018