A 50 años de la Primavera de Praga: luces y sombras de un proceso inédito

El filósofo cubano Darío Machado, testigo de ese momento histórico, analizó por qué se produjeron las protestas en Checoslovaquia y trazó un panorama de las tensiones capitalistas y comunistas en aquella década clave para el mundo. «Entre algunos países socialistas había problemas de comunicación y de confianza», aseguró.

Enviado por el Che Guevara, Ministro de Industrias de Cuba, a estudiar ingeniería en Checoslovaquia, Darío Machado presenció el momento en que los tanques de la Unión Soviética y de los aliados del Pacto de Varsovia ingresaban a Praga para sofocar el movimiento de reforma que estalló en esa capital. El politólogo y filósofo cubano vivía y estudiaba en el país europeo desde 1961, y aún recuerda exactamente lo que sucedió ese 20 de agosto de 1968.

«Yo estaba entrando en un barco con un grupo de estudiantes cuando se produjo la invasión de los tanques rusos, polacos, búlgaros, a Praga. El embajador cubano nos informó lo que estaba pasando. Vi los tanques en la calle. Estuve presente cuando se inmoló Jan Palach, el estudiante checoslovaco. Por supuesto, la gente rechazó el ingreso de los tanques», explicó.

Según Machado, la respuesta soviética era producto de la falta de entendimiento entre los países socialistas respecto a cómo reformular cuestiones relativas a la eficacia burocrática, la democratización de la sociedad y las limitaciones de la economía planificada. «El ensayar un camino distinto generaba desconfianza en los otros países socialistas. El querer imponer una visión vertical traía roces», aseguró.

Machado es cuidadoso porque sabe que «ver el pasado con los ojos del presente puede distorsionar la historia». Por eso contextualizó cada episodio de aquel momento histórico. «El socialismo era un camino desconocido todavía, inédito. Hubo errores por parte de la dirección soviética. Hubo problemas de comunicación. El hecho de que los checoslovacos estuvieran buscando un tipo de socialismo propio generaba desconfianza», sostuvo.

«En determinada medida la Primavera de Praga fue un factor desencadenante de una visión diferente de lo que era el campo socialista de la época. Pero después de 1968 esos países se fortalecieron. Por una parte, dejaba un antecedente, pero por otro lado había procesos de fondo que no acababan de dar soluciones no capitalistas duraderas que hay que atender. Desde un punto de vista de la concepción socialista, se produjo un retroceso muy fuerte», señaló.

El experto cubano se refirió también al encuentro que mantuvo con Ernesto «Che» Guevara en Checoslovaquia años antes de las históricas protestas de Praga. «El Che no tenía una visión complaciente con la URSS. Lo que más recuerdo es que él esperaba una posición más revolucionaria por parte de la Moscú. Del ’68 al ’75, ya había una mirada en la URSS más apaciguada sobre las transformaciones en el mundo», resaltó.

Darío Machado es presidente de la cátedra de Periodismo de Investigación y vicepresidente de la cátedra de Comunicación y Sociedad del Instituto Internacional de Periodismo José Martí.

[AUDIO] Voces del Mundo – Cooperativa la 770 – 15 de Mayo de 2018

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