Setenta años de la Nueva China: perspectivas y balance del coloso asiático

La República Popular China cumple 70 años. Desde el discurso inaugural de Mao Zedong en Tiananmen hasta el pujante presente que lidera Xi Jinping, pasando por la era clave de Deng Xiaoping, los expertos Gustavo Ng y Jorge Malena y el dirigente comunista Jorge Kreynes debaten logros, conflictos y desafíos de la actual segunda potencia mundial.

La República Popular China cumple 70 años este 1º de octubre. Un panel de expertos repasó en ‘Voces del Mundo’ el legado de la revolución emprendida por Mao Zedong y los desafíos que enfrenta el actual liderazgo de Xi Jinping. «No hay un marxismo global, sino que es deber de los que se consideran marxistas en cada país situar el esa ideología y utilizarla como un método o guía para la acción«.

«En el caso chino, ya desde la fundación de la República Popular, se observa un esfuerzo grande de Mao y de todos sus compañeros para situar la idea comunista en la realidad concreta. En estos 70 años, al margen de las distintas fases, hay una intención de tener una política independiente. Eso es evidente desde la primera hora«, señaló Jorge Kreyness, secretario de Relaciones Internacionales del Partido Comunista de Argentina.

En tanto, Jorge Malena, sinólogo y autor del libro China, la construcción de un país grande, destacó a Mao como un líder comunista y, simultáneamente, nacionalista. «A Mao, más allá de su pertenencia ideológica e institucional al PC de China, lo podemos ver como un líder nacionalista, ya que combatió al feudalismo en el marco interno, pero también al imperialismo en el marco internacional. Identifico ese nacionalismo de Mao en el marco ideológico a la luz de que a él le cupo adaptar al marxismo-leninismo las realidades de China«, sostuvo. Para Gustavo Ng, director periodístico de la revista DangDai y coautor del libro Todo lo que necesitás saber sobre China junto a Néstor Restivo, la situación de China en 1949, año en que triunfó la revolución de Mao, era de violencia y marcado atraso material. «China estaba tan metida hacia adentro que tenía que resolver sus propios asuntos. Vivió una guerra civil tremenda e invasiones extranjeras, y en los años siguientes, después de la revolución, los tiempos fueron muy difíciles. Había tenido medio siglo de luchas intestinas y externas. La gente moría de a montones por las hambrunas y la guerra. Por eso la revolución y la instauración de la República Popular eran una forma de acomodar las cosas para adentro«, dijo.

Los expertos destacaron, además, los profundos cambios sociales y culturales que tuvieron lugar en estas últimas siete décadas, como la política de alfabetización: antes de la revolución, el 90 por ciento de la población no sabía leer ni escribir; en la actualidad, más del 92 por ciento de los chinos está alfabetizado. «La historia de China tiene momentos de apertura y de hermetismo, pero también tiene de gran dispersión, y otros de unificación. Desde que existe la República Popular, la tendencia es a ser una sola China. Hoy se cuentan 250 idiomas, es un país diverso, podríamos definirlo más como una civilización que como un país, e incluso algunos lo comparan con lo que fue el imperio romano. El hecho de imponer un solo idioma fue importantísimo para esa unificación«, subrayó Ng, a lo que Malena agregó que Beijing «no sólo estableció el uso del mandarín como lengua nacional, sino la estandarización de lo que es la escritura, lo que llamamos hoy el chino simplificado, y su transliteración«.

Deng Xiaoping, el líder de las reformas y el despegue económico

Los especialistas también debatieron acerca de la irrupción de Deng Xiaoping tras la muerte de Mao y el giro que imprimió al gigante asiático de cara al siglo XXI. «Las experiencias de los gobiernos comunistas no lograron un plano de ejemplaridad, porque el marxismo había llegado a la teoría de la revolución, y el leninismo a la del imperialismo, pero Deng elabora una teoría de la gobernanza: cómo gobernar China. Los 41 años que transcurren desde el inicio de la Reforma y la Apertura están demostrando que Deng es uno de los grandes teóricos del marxismo. Un país débil, colonizado, se ha transformado en una potencia a nivel mundial«, definió Kreyness.

Para Malena, también director del posgrado sobre China en la Universidad Católica Argentina, sin embargo una de las características más importantes del periodo de Deng fue la habilidad para superar experiencias «como la campaña anti derechista de 1957, el Gran Salto Adelante y la Revolución Cultural» de la etapa maoísta. «Deng fue un líder que supo adaptar a las circunstancias la obra de gobierno. Ese pragmatismo lo defino en la virtud de no ser dogmático ni violento, de reconocer las realidades sin perder los principios. A partir de esa política de apertura y de reforma económica, sentó las bases de lo que es China hoy en día«, apuntó. Un cierto pragmatismo con el que coincidió Ng: «Deng dijo en 1983 que el socialismo puede admitir cualquier cosa menos la pobreza. La inequidad es gigantesca porque la riqueza creó una minoría tremendamente rica. Pero por otra parte, la gente que está bien, que son cientos de millones, está muchísimo mejor y avanzada en ese bienestar en comparación con cualquier otro país del mundo«.

Hacia dónde va la potencia comandada por Xi Jinping

En relación con la figura de Xi, quien llegó al poder en 2012, Kreyness afirmó que el actual presidente «plantea una recuperación del marxismo» y que «a más de 40 años de la apertura, se le otorgó al Partido Comunista funciones puntuales. A los habitantes de la costa, que tuvieron una explosión del PBI con las famosas tasas chinas de crecimiento, se les decía que tenían que aportar a las zonas más atrasadas del interior«.

«Y el papel del Partido Comunista en el interior era explicarle a la gente que tenía que tener un poquito de paciencia para esperar las aportaciones de las zonas abiertas al exterior. La función del partido es explicar; la del Estado, manejar la economía«, adujo. Por su parte, Ng aseguró que el constante desarrollo chino ha permitido a sus habitantes vivir una «era de utopías«, aunque advirtió que «hay contradicciones a la vista, porque la cuestión económica ha tomado una primacía tan grande. Es lógico, así, que las generaciones jóvenes no entienden el progreso y que haya que luchar para estar mejor, es parte de la idiosincrasia china y socialista«.

Malena, a su vez, resaltó las aspiraciones de Xi de convertir a China en la primera potencia mundial, pese a los embates de EEUU y el surgimiento de movimientos de protesta como en Hong Kong. En su opinión, «el desafío pendiente es la reforma política. Si bien todos estos logros educativos, científicos, tecnológicos y económicos le dan legitimidad al Partido Comunista, es una realidad que no hay participación ciudadana en la cosa pública. El Partido Comunista ejerce el control social y político y no admite disidencias. Podría abrir el juego político gradualmente«, concluyó.

El equipo de ‘Voces del Mundo’ está integrado por Telma Luzzani, Néstor Restivo, Mercedes López San Miguel, Franco Luzzani y Patricio Porta.

[AUDIO] Voces del Mundo – Cooperativa la 770 – Miércoles 2 de octubre de 2019