Por: Hugo Presman – Conductor de El Tren

Hipótesis:El poder es brutal y permanente en la Argentina
Tesis: En el 7D, no se está discutiendo sólo la aplicación integral de la Ley de Medios audiovisuales, sino una porción del poder.

Demostración: La demostración de esta tesis es el objetivo de la presente nota.

Se puede ingresar en nuestra historia en diferentes momentos y demostrar lo que aquí se afirma.
Por haberse cumplido el 12 de noviembre los 150 años del asesinato del General Ángel Vicente Peñaloza, “el Chacho”, partimos de ese recuerdo. Ya se había producido el retiro cansino de Urquiza de la batalla de Pavón, sin librar combate, que le dejó las manos libres a Mitre para arrasar a las provincias norteñas y las artesanías locales con el fin de dejar el mercado abierto para las producciones inglesas. Había que exterminar a los caudillos populares como el Chacho que representaban esos embriones de industrias, aquellos que en la historia oficial son presentados como la expresión de la barbarie.

Los comerciantes importadores del puerto de Buenos Aires que hablaban y actuaban a través de Mitre (como anteriormente lo hacían con Rivadavia), contaban con la mano de obra criminal de los coroneles de Mitre, que por su ferocidad son los antecesores de Astiz, Acosta, Azic, Cavallo, Donda Tigel. Fueron Paunero, Riva, Arredondo, Sandes, Irrazábal. El maestro Sarmiento alentaba a Mitre: “No trate de economizar sangre de gauchos. Es lo único que tienen de humano. Este es un abono que es preciso hacer útil al país.” ( 20-09-1861)

El bárbaro Peñaloza les dice a sus gauchos antes de entrar en combate, como señala el historiador Norberto Galasso: “Al abrir esta campaña no olvidéis qué vais en busca de hermanos…No, la sangre argentina debe economizarse.” (26-03-1863)

Sarmiento insiste 24-03-1863: “Son animales bípedos de tal perversa condición que no sé qué se obtenga con tratarlos mejor” A Mitre no era necesario convencerlo de consumar el exterminio porque afirmaba: “Mejor que entenderse con el animal de Peñaloza es voltearlo…Aprovechemos la oportunidad de los caudillos que quieren suicidarse para ayudarlos a bien morir ( Carta a Marcos Paz 10-01-1862). El Chacho después de ser derrotado en Lomas Blancas, Playas y Caucete se rinde en Olta. Los mitristas lo degüellan y cuelgan su cabeza de una pica en la plaza de ese pueblo.

Escribe Sarmiento, seis días después del asesinato: “He aplaudido la medida precisamente por su forma. Sin cortarle la cabeza a aquél inveterado pícaro y ponerla a la expectación, las chusmas no se habrían aquietado en seis meses.” Juan Bautista Alberdi, el mayor analista político de la segunda mitad del siglo XIX, escribió en “Grandes y pequeños hombres del Plata”: “La vida real del Chacho no contiene un solo hecho de barbarie igual al asesinato de la que él fue víctima.”

José Hernández, el autor del Martín Fierro escribió: “Los salvajes unitarios están de fiesta. Celebran la muerte de uno de los caudillos más prestigiosos, más generosos y valiente que ha tenido la República Argentina”

Muchos años después, Arturo Jauretche definiría a los caudillos como “ el sindicato del gaucho”

Esta forma brutal y despiadada con que el PODER dirime los conflictos en la Argentina, se expresará en principio para triunfar en las guerras civiles del siglo XIX y conformar el modelo de colonia británica asentada en tres genocidios: 1) el desmantelamiento y destrucción del Paraguay, el país más desarrollado por entonces, que fuera arrasado por los ejércitos de la Triple Alianza comandados por Mitre; 2) el de los pueblos originarios; y 3) el de las poblaciones de las provincias norteñas.

Luego se consumarían la Semana Trágica, el asesinato de los peones patagónicos, el bombardeo a Plaza de Mayo, los fusilamientos en los basurales de José León Suárez, la proscripción popular, los fusilamientos de Trelew, las desapariciones durante el gobierno de Lanusse, la Triple A, el terrorismo de estado, los campos de concentración, en una lista meramente enunciativa.

Mitre fue el único de los héroes de la historia oficial que dejó en la certera definición de Homero Manzi “un guardaespaldas para custodiar su memoria” como es el diario La Nación.

Es ese diario, cuyo director actual, también llamado Bartolomé Mitre, expresó sus ideas sobre la actualidad y la Ley de Medios Audiovisuales en declaraciones a la revista brasileña Veja: “La limitación de la libertad de prensa en nuestro país afecta a todos. La libertad de Clarín es la libertad de toda la prensa argentina. Tampoco creo que Clarín tenga demasiado poder…. Estoy en contacto constante con ellos. Somos competidores, pero tenemos buenas relaciones. La intención es lograr un control total de canales de televisión abierta. El Canal 13 es el único con cobertura nacional que puede ser considerado como independiente. Pero el 7 de diciembre el grupo tendrá que someterse a la Ley de Medios… Después de este período, todos los canales abiertos en el país será monótonamente iguales, con la agenda establecida por el Estado, y no podrán decir la verdad a riesgo de ser tildados de ‘oposición’ y perder la gruesa publicidad del Estado” ….El siguiente paso será el dominio de los medios impresos. El gobierno ha dicho que (…) tiene la intención de expropiar Papel Prensa (…) El Poder Ejecutivo podrá determinar cuántas páginas tendrá cada publicación. Es un panorama muy sombrío. Nunca habíamos pasado por algo similar……Esta es una dictadura con votos.”

Como su fundador, hace de la mentira un sistema: dice que es un mero competidor de Clarín cuando son socios ( Papel Prensa, Expoagro entre otras sociedades), confunde intencionadamente porque la Ley de Medios Audiovisuales es sólo para radios y televisión y no alcanza a la prensa escrita.

Mentor de un republicanismo abstracto que sólo es declarativo, La Nación ha sido partera de todos los golpes, enemigo visceral de todos los gobiernos populares, vende un discurso moral que su historia desmiente. Como dice el periodista Roberto Caballero “añoran la democracia sin votos y la república con proscripciones.”

EL PODER ES BRUTAL Y PERMANENTE EN LA ARGENTINA (2)

Algunas anécdotas permitirán ilustrar esta hipótesis.

EL CHACHO Y MITRE: Después de un circunstancial armisticio, se decide un intercambio de prisioneros. El Chacho entrega todos los que ha capturado. Cuando pide los suyos, los coroneles mitristas no pueden hacerlo, porque todos habían sido fusilados.

LA REVOLUCIÓN FUSILADORA Y LA CLASE OBRERA: “El 25 de septiembre de 1955 – recuerda Miguel Gazzera- el General Lonardi concedió una audiencia a lo que quedaba de la conducción de la CGT. Los compañeros estaban en la antesala cuando por el despacho pasó un marino. Se detuvo, les preguntó quiénes eran y qué esperaban. Respondida la pregunta, los miró detenidamente y les hizo explotar esta sentencia: “Sepan ustedes que la Revolución Libertadora se hizo para que en este país el hijo del barrendero, muera barrendero. Era el Contraalmirante Arturo Rial.” “Peronismo, autocrítica y perspectiva de Miguel Gazzera, página 64, citado por Norberto Galasso “Cooke: de Perón al Che. Una biografía política” Página 51.

EL PODER Y EL MENEMISMO: “¿Las cenas son siempre iguales? – preguntó una vez Zulema Yoma al personal de la residencia de Olivos–Cambia el menú. Cambian los presidentes. Lo que nunca cambian son los invitados”- fue la respuesta. (Horacio Verbitsky Página12 1-11-2009).

MAGNETTO Y LA PRESIDENCIA: “El dueño del Banco Mariva, Chicho Pardo, le había preguntado a Magnetto en el 2003 por qué no se presentaba él como candidato a presidente, y que éste le había contestado: ¿Por qué querés que pierda poder?” “Pecado Original. Clarín, los Kirchner, y la lucha por el Poder” de Graciela Mochkofsky, Página 142.

MAGNETTO Y ALFONSÍN: “La derrota del 14 de mayo fue dura y enseguida se planteaba el problema de la gobernabilidad ¿cómo podía seguir gobernando por 210 días un equipo que acababa de obtener ese veredicto de rechazo de las urnas y que tenía en contra no sólo el partido triunfante, sino también a los militares revoltosos, los empresarios poderosos, Iglesia y Sociedad Rural, así como los sindicatos unidos detrás de la coalición victoriosa? Muy pronto, la transmisión anticipada del poder al presidente electo llegó a ser la opción más probable. Como cuenta un amigo de Alfonsín, el ambiente era realmente tétrico: a comienzos de mayo, se liberó el tipo de cambio, a instancias de los empresarios -quienes garantizaban su estabilidad- y al día siguiente el dólar se disparó al triple. “Estamos destrozados”, comentó Alfonsín ante dos testigos cercanos, Simón Lázara y Marcelo Stubrin. “Aguanten, escuchen y recuerden. Algún día les vamos a pasar la factura”. Después de la derrota planteaba a los grandes empresarios: “Déjenme llegar a diciembre”, y Héctor Magnetto, presidente del poderoso grupo de prensa Clarín le contestó: “Ustedes ya son un obstáculo.” “Raúl Alfonsín. La democracia a pesar de todo” de Andrew McAdam, Víctor Sukup, Claudio Oscar Katiz página 231. El testimonio pertenece a Simón Lázara 31-08-1999.

La Nación y Clarín se apropiaron del monopolio de Papel Prensa en sociedad con la dictadura establishment-militar. Fue un canje lucrativo de ocultar la sangre derramada en un envoltorio de silencio y complicidad.

EL ESTABLISMENT Y LOS RADICALES: Según el ex canciller radical Dante Caputo en el semanario Perfil del 24-11-2012: “Fue en 1984. El señor Guillermo Alchouron, presidente de la Sociedad Rural, me invitó a su casa. Cuando llegué, me estaban esperando hombres con los que nunca tuve ni tendría que ver, como Adalbert Krieger Vasena –ministro de Economía de Onganía–, Arnaldo Musich –operador de los intereses británicos– y varios otros.
Nos sentamos y uno de ellos me dijo, con la formalidad que convenía, el anuncio que siguió: “Ministro, nosotros somos el establishment”. Luego, así como se lo cuento, lector, me ofrecieron una alianza que rechacé. Todo tan simple, tan claro, tan impúdico.
Sentí el placer del astrónomo que descubre un nuevo planeta y el terror del niño que siente sobre su hombro la mano del fantasma. El establishment no es un concepto. Vive y quiere regresar.”


TESIS Y DEMOSTRACIÓN
SE ESTÁ DISCUTIENDO UNA PORCIÓN DE PODER


Como en la resolución 125, que comenzó como un simple incremento de retenciones y se terminó discutiendo la potestad o no del Estado de tener injerencia en las utilidades privadas, constituyéndose en definitiva en una pulseada por el poder, la aplicación de la Ley de Medios Audiovisuales ha derivado en una situación similar, es decir (como se sostiene en la tesis) no se está discutiendo en el fondo sólo la aplicación integral de la ley, sino una porción del poder.

Al respecto es muy interesante la acotación que formula el periodista Reynaldo Sietecase en su libro “Kamikaze”, sobre los gobiernos desde 1983, capaces de tomar medidas que parecen mucho más audaces que una ley de medios y que ninguno hasta ahora lo había conseguido: “Alfonsín logró sentar en el banquillo de los acusados a los responsables de los crímenes de lesa humanidad. A pesar de las amenazas del poder militar, los comandantes de la más cruel dictadura argentina fueron condenados. Carlos Menem impuso una lógica impiadosa a la hora de conducir el país. Malvendió las empresas de servicios públicos y remató YPF, la emblemática petrolera estatal. Sin embargo, no logró aprobar su proyecto de ley de medios. El gobierno de la Alianza, con Fernando de la Rúa a la cabeza, un presidente mucho más débil, consiguió una proeza: su proyecto de ley llegó al Congreso. A la hora del debate, salvo un par de radicales que bajaron al recinto, los diputados prefirieron quedarse en sus despachos.”

En esta descripción está expresado con contundencia lo que significa la actual batalla por la aplicación de la Ley de Medios Audiovisuales. De triunfar Clarín, el poder concentrado se potenciaría hasta límites difíciles de imaginar. De imponer el Estado la ley, se recortaría significativamente la potencia de uno de los voceros del establishment y además integrante del mismo por la amplitud y variedad de su inserción económica. La fuerza del multimedio está expresada, entre otras manifestaciones, en haber obtenido una cautelar durante tres años. No es como sostienen Tenembaum y Lanata, empleados de esa empresa, el lado más débil de la contienda: Clarín ha estado fogoneando el 13 S y el 8 N, incentivando el 20 N. Convirtiendo al diario y sus múltiples medios en boletines de guerra, donde el periodismo ha sido archivado bajo la bandera de la independencia. Como esos boxeadores que tienen una trompada de nocaut, ha aplicado sus tapas estruendosas y mayormente falsas hasta el hartazgo, y sorprendentemente para su historia el adversario no ha caído ni se ha replegado a las cuerdas. Pero la influencia de Clarín como el diario histórico de la clase media y la de Jorge Lanata, su contratación estrella, que decidió pasar de ser uno de los principales denunciadores del grupo dominante a ser su propagandista, ha sido notable en los cacerolazos como lo reconocen los blogueros convocantes. Obviamente actúan sobre un terreno abonado por una sucesión importante de errores no forzados cometidos por el gobierno y la irritación que producen algunos de sus éxitos visualizados por franjas de clase media irritadas como fracasos.

Clarín es una de las caras notables del poder económico y como acredita la historia del país está dispuesto a todo. Intenta alinear detrás de sí a todos los sectores disconformes de la sociedad. Como lo demuestra el paro del 20 N, en una misma trinchera se encuentran Moyano y la Sociedad Rural, Micheli y Buzzi, el Partido Comunista Revolucionario y el PRO, Francisco de Narváez y el Partido Obrero, Barrionuevo y el Momo Venegas.

El gobierno ha decidido encarar una nueva construcción política cuya solidez está sumida en la incertidumbre y que ha arrojado a la oposición a presumibles aliados. En relación a la ley de medios, incluso en cuestiones secundarias, ha tenido un retardo inexplicable en función de su importancia. A su vez en su implementación, el gobierno no ha demostrado la apertura ideológica con la que se propagandiza la ley. Algunos confunden la multiplicación de voces con la amplificación de las propias. El Estado y sus medios deben ser los más creíbles, donde no haya exclusiones de ningún tipo.
Tampoco es conveniente la fetichización de la ley. Ésta es un punto de partida, no de llegada.
Su aplicación correcta depende de la determinación política.

En términos futbolísticos, la ley es la cancha. Luego el juego es mejor o peor, conforme a la calidad de los jugadores.

Con sus limitaciones, el kirchnerismo, al igual que el peronismo histórico, se ha enfrentado con sectores económicos poderosos recostándose en otros.

Perón en su primera presidencia se granjeó el odio de los sectores agropecuarios y exportadores con el congelamiento de los arrendamientos y el IAPI. El kirchnerismo fue contra las patronales agrarias con la resolución 125.

El peronismo, apoyado en principio por la Iglesia, rompió con ella en 1954, sacando la enseñanza de la religión católica en las escuelas públicas, estableciendo el divorcio, equiparando los derechos de los hijos matrimoniales y extramatrimoniales, y habilitando el ejercicio de la prostitución. El kirchnerismo rompió con la tradición del Tedeum, estableció el matrimonio igualitario y la identidad de género.
Perón se apoyó en el ejército. Kirchner tuvo que llevar a la justicia a los ejecutores del terrorismo de Estado. Perón expropió el diario La Prensa y se la entregó a la CGT. Cristina Fernández le impone a los medios concentrados la ley aprobada mayoritariamente por el Congreso. El peronismo y el kirchnerismo recuperaron la presencia del Estado, limitaron el accionar del mercado, mejoraron la distribución del ingreso y la legislación laboral con diferente intensidad, privilegiaron la relación con los sindicatos, (re)establecieron las convenciones colectivas y las paritarias.

En materia de política exterior, el peronismo, en medio de la guerra fría, levantó la tercera posición y propuso acercamientos latinoamericanos como el ABC (Argentina- Brasil-Chile). El kirchnerismo, en otro contexto, repudió las relaciones carnales menemista y estableció sólidos lazos con los gobiernos de los países latinoamericanos que expresan los nuevos aires de cambios.

El peronismo fue contra algunos grupos empresariales. El kirchnerismo llevó a la justicia a Pedro Blaquier, presidente de la empresa Ledesma, por delitos de lesa humanidad y al dirigente sindical José Pedraza, acusado por el crimen de Mariano Ferreyra . Está claro que sin cuestionar en forma global al establishment, afectaron a sectores del mismo, con lo que se granjearon un odio profundo de los perjudicados, con rebote en sectores medios alienados a aquellos.

Iglesia, Sociedad Rural, Fuerzas Armadas ensangrentadas en el terrorismo de estado, empresarios cómplices, sindicalistas, medios hegemónicos. Es fácil entender la acumulación opositora adversa cuando se pasa revista al frente que se le opone hoy a Cristina Fernández. Sin ocultar, ni omitir que ambos, peronismo y kirchnerismo intentaron e intentan la conformación de una burguesía nacional que a esta altura de los acontecimientos parece tener la viabilidad de la cuadratura del círculo.

El poder económico siempre va por más y está dispuesto a todo. Lo acredita el pasado y el presente. Ese es el teorema que intenté demostrar. Por el método deductivo.

También se puede hacerlo por el absurdo. En ese caso hay que quedarse con la veracidad de la historia oficial y el relato del presente escrito por Clarín, como la expresión del periodismo independiente y objetivo, alejado de las patéticas miserabilidades. El 7 D es, en ese caso, sólo un episodio de la aplicación de la ley de medios.

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